Como un cigarro para un fumador. Como ese último sorbo de ginebra para un alcohólico. Eres pura adicción. Eres como esas mañanas de sol en invierno, como esos soplos de viento en verano. Eres el placer de tocar el suelo con los pies descalzos o el lado más frío de la cama. Eres todo lo bueno y todo lo malo. Eres todo lo que te hace bien y a la vez mal. Eres lo que quiero, y a la vez no quiero. Muchas veces te conviertes en mucho más que todo eso. Te conviertes en pura adicción. Algo más, algo más fuerte, ajeno a los sentidos. Eres todo eso que me hace desvariar. No se si eres justo lo que quiero, no sé si esto saldrá bien, pero lo cierto es que si tengo una sonrisa cada día probablemente seas tú el culpable.
Sabes esa sensacion de que eres completamente feliz, de que ya no tienes la obligacion de finguir, de pintarte sonrisas. Esa sensación de que hasta la ley de Murphy te ignora. Esa sensación de llorar de la risa. Esa sensacion de que estar junto a el es lo único que necestis, solo eso, a EL. La misma sensacion que siente un drogadicto cuando le das 100g de maria, la misma sensacion de regalarle un cigarro a un fumador. la misma sensacion que sientes cuando te montas en una atraccion, esas mariposas en el estomago, que lo unico que haces es gritar, de felicidad. Esa sensación de felicidad cuando empieza el verano.
Esa sensacion de cuando me dice que soy increible, o cuando sin ninguna explicacion me envia un sms y dice: ''Tequiero pequeña'', la sonrisa de enamorada que se me pone en la cara al leerlo, y esa sensacion que siento cuando me besa.
Esa sensación es la mejor sensación del mundo.
Esa sensacion de cuando me dice que soy increible, o cuando sin ninguna explicacion me envia un sms y dice: ''Tequiero pequeña'', la sonrisa de enamorada que se me pone en la cara al leerlo, y esa sensacion que siento cuando me besa.
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